Hay elementos imprescindibles en la mochila de un deportista y cualquiera que vaya a emplear sus días libres en actividades de ocio, aventura y turismo activo en general. Y por supuesto, uno de ellos es la bebida. Llevar bebidas adecuadas para hacer deportes y actividades es algo más que un detalle más a contemplar, es mirar por nuestra salud y hacer que nuestra experiencia sea lo más agradable posible, especialmente si en el grupo van niños y personas de la tercera edad.
Una adecuada hidratación y nutrición es indispensable para un buen rendimiento físico y bienestar a lo largo de rutas de senderismo, trekking o sendas ciclables, jornadas de escalada, rappel y barranquismo, rafting… desde todo tipo de deportes de aventura y riesgo hasta simplemente un día en la playa, paseando al borde del mar, o por pueblos y ciudades siguiendo rutas monumentales, culturales, etc.; para reponer líquidos y nutrientes perdidos durante la jornada con el sudor, alimentos salados, sobreexposición al sol, etc.; así como aportar estimulantes suaves como cafeína, teína, taurina… para aumentar el rendimiento corporal en los deportes y actividades más severas. El agua es la bebida más recomendada para ejercicios de baja intensidad y corta duración, factores que determinarán el tipo de bebida más adecuada para cada caso junto a las condiciones ambientales, el tipo de ejercicio y las características propias de cada uno (sudoración, esfuerzo, capacidad cardiorespiratoria, resistencia, nivel de entrenamiento, etc.). En el mercado tenemos bebidas especialmente diseñadas para el deporte, que aportan además de agua, hidratos de carbono, electrolitos (potasio, sodio, fósforo, calcio, magnesio, etc.), estimulantes, vitaminas, glucosa y otras sustancias según la bebida en cuestión, y en concentraciones específicas según la demanda, el tipo y el objetivo del ejercicio.
A la hora de diferenciar bebidas deportivas y elegir la más adecuada para el ejercicio, deporte o actividad que vayamos a realizar, existen 3 grandes grupos a tener en cuenta, las bebidas isotónicas, las hipotónicas y las hipertónicas. Las bebidas isotónicas contienen concentraciones similares a la de la sangre humana, por lo que produce una hidratación óptima por equilibrio osmótico, ideal en ejercicios intensos y continuados, alta sudoración y altas temperaturas; y perfecto para reponer líquidos, energía por procesos naturales, electrolitos fundamentales, para disminuir la fatiga y mejorar el funcionamiento del organismo durante y después del ejercicio. Las bebidas hipotónicas (como el agua mineral) se caracterizan por tener una concentración menor que la sanguínea, por lo que son más adecuadas para ejercicios suaves y de corta duración que no lleguen a requerir aporte de electrolitos y nutrientes extra. Y por último, las bebidas hipertónicas superan la concentración sanguínea de partículas, por lo que la reacción corporal hacia el constante equilibrio osmótico hace que el organismo secrete agua para disminuir la concentración hasta ser isotónico. Se suelen utilizar en casos de baja o nula sudoración, como ambientes fríos o deportes acuáticos, en los que necesitamos un aporte de nutrientes sin hidratación.
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One Comment
Yo cuando hago deporte solo tomo agua, porque las bebidas que son para deportes, aunque digan que no les siento el sabor a azucar.