Las Islas Eolias, a pocos kilómetros de la mayor isla del Mediterráneo, Sicilia, se presenta como una de las opciones más atractivas para disfrutar de unos días de relax, ecoturismo y playa, siendo la isla principal, Lípari, la gran protagonista del archipiélago.
La Isla de Lípari, poblada ya desde el Neolítico, posee un gran patrimonio artístico e histórico, playas de ensueño y parajes encantadores, una isla que en pocos kilómetros cuadrados reúne un gran abanico de atractivos turísticos que harán de nuestra estancia una experiencia inolvidable, una isla donde hay cabida para todo excepto para el aburrimiento. La ciudad, dividida por las ensenadas de Marina Corta y Marina Larga, posee una gran muralla puesto que al tratarse de un punto estratégico hace siglos la ciudad tuvo que proteger sus tierras de numerosos invasores, entre ellos, los turcos, dirigidos por el famoso Barbarroja.
El símbolo indiscutible de la capital de las Islas Eolias es sin lugar a dudas su acrópolis, siendo otros de sus lugares y monumentos más visitados la Catedral de San Bartolomeo, que data del siglo XI, el Museo Arqueológico Eoliano, que recoge restos arqueológicos que van desde la Prehistoria hasta la Época Romana, la Iglesia de Addolarata, perteneciente a la Edad Media y la Iglesia de Immacolata, en el promontorio de Lípari. Otro de los grandes atractivos de la isla son sus paradisiacos arenales, playas y calas de todo tipo, desde familiares a playas vírgenes y aisladas. Algunas de las playas más famosas son la Playa de Acquaclada, la Cala de Canneto y la Playa de Porticello. Otras playas a destacar son la playa de piedra pómez conocida por el nombre de Playa Blanca, de cristalinas y limpias aguas color azul turquesa y la Playa de Papesca. Otros puntos interesantes para visitar en la Isla de Lípari son la aldea de Quattropani, las Termas de San Calógero, las antiguas minas de Cave di Caolino y el Mirador de Quattrocchi, en la localidad de Pianoconte y una visita imprescindible en la isla para acceder a las panorámicas más impresionantes de Lípari.










